
Encontrarse con que la caldera no enciende, especialmente en pleno invierno, es una situación crítica. Afortunadamente, no todas las causas requieren una reparación costosa; algunos fallos se pueden solucionar con comprobaciones muy sencillas.
Causas principales por las que no enciende
Antes de entrar en pánico, es fundamental revisar los sistemas básicos de suministro y los indicadores de la propia caldera.
Falta de presión de agua
Las calderas modernas disponen de sistemas de seguridad que bloquean el encendido si la presión del agua es demasiado baja (por debajo de 1 bar). Es la causa más frecuente y la más fácil de solucionar.
Problemas con el suministro de gas o electricidad
Asegúrate de que la caldera esté enchufada y de que la llave de paso del gas esté abierta. A veces, un corte en el suministro o un fallo en el regulador de gas pueden ser los culpables.
Bloqueo por error en la placa o sensores
Si la caldera detecta un fallo en la salida de humos, sobrecalentamiento, o un problema con el encendido (electrodos), entrará en modo de bloqueo por seguridad y mostrará un código de error en el panel.
Pasos para intentar solucionarlo
Sigue estas recomendaciones antes de contactar al servicio técnico:
- Verifica la presión: Mira el manómetro. Si está por debajo de 1 bar, abre la llave de llenado poco a poco hasta alcanzar 1,2 o 1,5 bares y vuelve a cerrarla.
- Comprueba el termostato: Asegúrate de que el termostato de pared tenga pilas nuevas, esté en modo invierno y la temperatura de consigna sea superior a la temperatura ambiente.
- Reinicia la caldera (Reset): Busca el botón de «Reset» (a veces marcado con una «R») y presiónalo durante unos segundos para reiniciar la placa electrónica.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la presión correcta de una caldera?
La presión ideal en frío (con la calefacción apagada) debe situarse entre 1 y 1,5 bares. Si sube de 3 bares en caliente, la válvula de seguridad podría empezar a gotear agua para liberar presión.
¿Por qué la caldera hace chispa pero no enciende?
Si oyes el «clic, clic» de la chispa pero la llama no se enciende, suele deberse a la falta de gas, a un fallo en la válvula de gas, o a que los electrodos de encendido están sucios o desgastados.
¿Es peligroso intentar reparar la caldera?
Sí, manipular los componentes internos de gas o la cámara de combustión es extremadamente peligroso y debe ser realizado exclusivamente por técnicos autorizados. Limítate a tareas básicas de usuario como rellenar agua o cambiar pilas del termostato.
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